¿Qué es la economía circular?

Entendemos economía circular aquel modelo de producción y consumo que se basa en compartir, alquilar, reutilizar, renovar, reparar y reciclar productos y materiales existentes tantas veces como sea posible creando así un valor añadido y extendiendo el ciclo de vida de un producto. 

Gracias a la economía circular, podemos olvidarnos del famoso “usar y tirar” para centrarnos en productos que, una vez utilizados, pueden ser reutilizados en su totalidad o por materiales. De esta manera, reducimos los residuos al mínimo ♻

Pero, ¿por qué es importante cambiar nuestro modelo de producción hacia una economía circular? 

En los últimos años, se ha observado un gran aumento de la demanda de materias primas por varios motivos, como por ejemplo que la población mundial también ha aumentado. El problema surge por la escasez de recursos para obtener dichas materias primas. 

Otro problema con el que nos encontramos es la dependencia existente que tienen algunos países con otros para obtener materias primas o las consecuencias medioambientales que tiene la extracción de dichas materias primas en el clima. 

Estos son, entre otros, algunos de los motivos principales por los que se debería transicionar a una economía circular, veamos ahora alguno de los beneficios: 

Gracias a la economía circular y a medidas como la prevención de residuos, la reutilización o un nuevo diseño ecológico más sostenible, no sólo reducirían las consecuencias medioambientales como las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que también supondría un aumento en el ahorro de dinero de las empresas de la UE.  

Avanzar o transformar nuestra economía en un modelo de economía circular, generaría beneficios como la reducción de la presión sobre el medioambiente, mejoras en el suministro y obtención de materias primas, aumentaría la competitividad, la innovación, el empleo y el crecimiento económico. 

¿Cómo debería funcionar la economía circular? 

Hay 10 principios que definen el buen funcionamiento de la economía circular, y son los siguientes: 

El residuo se convierte en recurso:

El material biodegradable vuelve a la naturaleza, y el que no se reutiliza. 

Segundo uso:

Reutilizar esos productos que ya no corresponden a las necesidades primarias o iniciales de los consumidores.

Reutilizar:

Reutilizar ciertos residuos o partes de anteriores productos para la elaboración de nuevos productos.

Reparación:

Encontrar una segunda vida o segundo uso aquellos productos que se han estropeado. 

Reciclaje:

Utilizar materiales que encontramos en los residuos. 

La valorización:

Aprovechar aquellos residuos que no se pueden reciclar para crear energía.

Economía de la funcionalidad:

Cuando un producto termina su función para el consumidor, vuelve a la empresa para aprovechar sus piezas a la hora de crear otro producto nuevo.

Energía de fuentes renovables:

Eliminar los combustibles fósiles para producir el producto, reutilizar y reciclar.

La eco-concepción:

Dar importancia a los impactos medioambientales a lo largo del ciclo de vida de un producto para integrarlos en su concepción.

La economía industrial  y territorial:

Establecer un modelo de organización industrial en un mismo territorio con una gestión optimizada de los stocks y de los flujos de materiales, servicios y energía. 

Nosotros lo tenemos claro, reducir, reusar y reciclar. Si te ha interesado el tema, te recomendamos que veas el siguiente vídeo haciendo clic aquí.

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