Hoy es el día mundial de la salud, y en Shasta, queremos hacer un pequeño análisis y recorrido por este último año en donde la COVID-19 ha sido la principal protagonista. 

Este marzo, completó el primer, y esperamos que último, año del coronavirus, y desde entonces, se han vivido momentos muy difíciles para la población mundial, no solo  a nivel de salud, ánimos y esperanza, sino también a nivel económico. 

La COVID-19, ha supuesto un impacto directo en la economía real de cada país, la cual se va manifestando de manera progresiva en el sector financiero actual a causa de las medidas de seguridad impuestas por los distintos gobiernos de todo el mundo, como por ejemplo el cierre de ciertas actividades económicas, como por ejemplo la restauración y el ocio.

Pero, si bien es cierto que ha habido muchos efectos negativos en la economía durante este periodo,  también encontramos algunos aspectos no tan negativos, como por ejemplo el impulso que se le ha dado a la digitalización, especialmente a la banca.

La digitalización de la banca 

Antes de esta pandemia, el sector financiero ya estaba trabajando para convertirse en un sector más digital, adaptándose a las nuevas tecnologías, pero gracias al confinamiento, este proceso se ha acelerado. 

Actualmente, podemos situar el teléfono móvil como elemento principal de esta nueva era, ya que ¿quién no ha pasado horas y horas con el teléfono móvil durante este confinamiento? Y no solo en aplicaciones de entretenimiento como TikTok, Instagram o Netflix.

Con la llegada del coronavirus, se ha aumentado el número de pagos online a través del teléfono móvil, hasta tal punto que, según profesionales del Efe, esta podría ser la forma de pago más utilizada en 5 años vista.

Esto es gracias a que, las Fintech, las cuales desarrollan productos financieros, están continuamente creando servicios y productos más innovadores y a medida para el consumidor, es decir, productos o servicios financieros más cercanos al individuo, intentando satisfacer y adaptarse a las necesidades reales e individuales de cada cliente.

Shasta, la solución financiera 

Por ese motivo, en Shasta, nos adaptamos a las nuevas tecnologías y los nuevos modelos de negocio, creando un servicio personalizado para los consumidores, el cual intenta satisfacer sus necesidades y problemas financieros en todo momento y convirtiendo la App en un aliado para el día a día del usuario…y todo desde tu teléfono móvil!

¿Por qué decimos que las fintech se adaptan a los usuarios? 

En Shasta por ejemplo, ofrecemos un servicio financiero bastante completo con el que nuestros usuarios pueden disfrutar de un seguido de funcionalidades, disponibles en Europa, Estados Unidos, México y Venezuela, como: 

  1. Enviar y recibir dinero desde cualquier parte del mundo.
  2. Registrase en la aplicación con pasaporte, prórroga y cédula de identidad vigentes.
  3. Escoger el método de pago que más le convenga (QR, transacciones entre contactos Shasta o transferencias bancarias).
  4. Vincular cuentas bancarias del Banco Nacional de Crédito.
  5. Añadir dinero con tarjeta de crédito, débito o cuenta corriente.
  6. Realizar cambios de divisas en euros y dólares sin salir de la aplicación.
  7. Poseer una única cuenta multidivisa.

En otras palabras, en Shasta ofrecemos una solución financiera con la que pretendemos democratizar las finanzas creando una app en la que el usuario tenga el control total de su dinero. 

Si te ha interesado este artículo y quieres saber más cosas sobre Shasta, consulta nuestro artículo “Todas las características sobre Shasta App”

¡Síguenos! 

¿Aún no nos sigues en nuestras redes sociales? ¡A qué esperas! Síguenos y entérate de todas las novedades.

InstagramTwitterFacebookLinkedIn

 

×

Powered by WhatsApp Chat

×